Cristina Morales «Lectura fácil»

Fuente Heraldo.es

Cristina Morales es licenciada en Derecho y Ciencias Políticas y especialista en Relaciones Internacionales. Miembro de la compañía de danza contemporánea Iniciativa Sexual Femenina. Autora de las novelas: Los combatientes, Malas palabras (reeditado recientemente por Anagrama como Introducción a Teresa de Jesús), Terroristas modernos  y Lectura fácil (Premio Herralde de Novela 2018 y Premio Nacional de Narrativa 2019).

Lectura fácil nos parece una novela brutal, quieres saber por qué?

En la novela se habla de política, del procés, capitalismo, ocupación, deshaucios, buenismo social y sobre todo de qué es ser «normal».

La sociedad da una serie de pautas sobre qué es ser normativa, lo que la sociedad entiende como un comportamiento aceptable y que realmente es un dispositivo de control.

Las cuatro protagonistas «no son normales», nunca van a ser suficientemente normales.

Nati, Patri, Marga y Àngels comparten lazos de sangre, vivienda tutelada y la etiqueta de discapacitadas intelectuales. Sus personajes nos cuentan cosas que merece la pena oír, son un desafío. No hay filtros. Así son las cosas y así nos las cuentan. Es tan cercana la lectura que parece que eres una más en ese piso tomando una litrona con ellas.

Lectura fácil supone un acercamiento al mundo de las personas que tienen alguna discapacidad, al modo en que las tratamos y la condescendencia con que nos dirigimos a ellas.

Es un revulsivo, porque te hace ver que son seres humanos, que están vivas, que tienen necesidades, opiniones y que las manifiestan; que hay que dejar que las manifiesten, aunque tarden un tiempo en hacerlo, aunque necesiten seguir los códigos de «lectura fácil» para poder entenderlo todo.

En la novela se incluyen un fanzine feminista, las actas de una asamblea libertaria antideshaucios, las declaraciones ante un juzgado que pretende esterilizar forzosamente a una de las protagonistas, la novela autobiográfica que escribe una de ellas con la técnica de  «lectura fácil».

[…] un campo de batalla: contra el heteropatriarcado monógamo y blanco, contra la retórica institucional y capitalista, contra el activismo que usa los ropajes de «lo alternativo» para apuntalar el statu quo. Pero es también una novela que celebra el cuerpo y la sexualidad, el deseo de y entre las mujeres, la dignidad de quien es señalada con el estigma de la discapacidad y la capacidad transgresora y revolucionaria del lenguaje. Es sobre todo un retrato –visceral, vibrante, combativo y feminista– de la sociedad contemporánea con la ciudad de Barcelona como escenario [… ] (ANAGRAMA)

 

 

 

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