Por un Nuevo Frente Popular Republicano para el 14 de Abril de 2026
El 14 de abril se cumplen 95 años de la proclamación de la Segunda República, un proceso histórico que constituyó un avance incalculable para España en términos democráticos, culturales y de justicia social.
En ese periodo, la izquierda construyó procesos de unidad popular como herramienta para hacer frente a la reacción y el fascismo.
Los enemigos era claros: una derecha reaccionaria que ya mostraba su rostro más autoritario y el avance del fascismo en España y en Europa.
Hoy, noventa años después, la historia nos interpela de nuevo.
Asistimos a la internacionalización de un fascismo de nuevo cuño. Se presenta con ropajes distintos, a menudo bajo formas populistas, pero mantiene intacta su esencia: xenofobia, ultranacionalismo, violencia y desprecio por la democracia. Como en los años treinta, su avance es global y coordinado.
Ante este desafío, la izquierda está llamada a dar una respuesta a la altura del momento histórico en un contexto internacional en el que crece esta amenaza.
Es necesario avanzar en la construcción de un país republicano que sitúe la vida de la clase trabajadora en el centro; un “país de trabajadores y trabajadoras”, como proclamaba la Constitución de 1931. Para ello, debemos seguir impulsando amplias alianzas políticas y sociales capaces de articular una alternativa transformadora, con el republicanismo laico y federal como motor y base: una nueva forma de entender el Estado español desde la justicia social, la democracia y la solidaridad.
Izquierda Unida lleva en su ADN ideológico la construcción de frentes amplios de organizaciones de izquierda. Defendemos lo público frente al negocio, ya sea en la sanidad, la vivienda o la educación. Defendemos la paz frente a la guerra. Defendemos la reforma frente a quienes representan la reacción de una España que ha normalizado la mentira y la corrupción en las más altas instituciones del Estado.
Somos republicanos. Y esa convicción forma parte esencial de nuestro proyecto político: una España no militarista, justa, solidaria, federal y laica.
Desde este compromiso con un nuevo modelo de Estado, es momento de seguir impulsando y haciendo crecer ese espacio compartido, reforzando un gran frente amplio que sume a fuerzas políticas, sociales y a la ciudadanía para seguir dando un paso al frente que frene la ofensiva reaccionaria que amenaza con devolvernos a la insolidaridad, al autoritarismo y a la guerra.
Hoy, como ayer, la historia nos exige estar a la altura.
