Que las casas son para vivir está claro, y que tu barrio no debería ser un hotel también. Dice la Constitución en su artículo 47:
Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación. La comunidad participará en las plusvalías que genere la acción urbanística de los entes públicos.
Cada piso que deja de ser una vivienda para convertirse en alojamiento turístico es una vecina/o menos y un barrio más caro. La crisis de la vivienda no cae del cielo, tiene responsables y tiene consecuencias.
En lugares como Barcelona, Islas Baleares o Málaga, la oferta de alquiler residencial cae mientras la turística se dispara. Los jóvenes y las familias trabajadoras son expulsadas poco a poco de los lugares donde han vivido siempre.

¿Y en Álora?
A 30 de septiembre de 2025, según la web del ayuntamiento, teníamos en el pueblo 103 viviendas destinadas al turismo en la categoría de viviendas de uso turístico (VUT). Si hablamos de viendas turísticas alojamiento rural (VTAR) tenemos 160. También contamos con 4 alojamientos turísticos (AT) y 86 casas rurales (CR). Puedes ver esta info en PDF aquí.
¿Los jóvenes, se pueden independizar en Álora? ¿Pueden alquilar un piso? ¿Se pueden comprar una casa?
- Salarios bajos (unos 1461€/mes bruto en 14 pagas, alrededor de un 20% por debajo de la media provincial).
- Precios de alquileres disparados (600€ de media por pisos de un dormitorio).
- Poca oferta de viviendas para alquiler de larga temporada.
- Imposible comprar una vivienda porque los precios están disparados.
Difícil que se puedan independizar, difícil que se queden. A esto hay que sumar el aumento de las viviendas vacacionales, y, además, Málaga está expulsando por estos mismos motivos a sus vecinas y vecinos. Todo el cinturón que rodea a la capital se está convirtiendo en ciudad dormitorio. En palabras de Francisco de la Torre, alcalde de Málaga: «Málaga tiene que crecer hacia el Valle del Guadalhorce».
¿Qué se está haciendo desde el ayuntamiento?
Según el art. 25 de la Ley de Bases de Régimen Local:
2. El Municipio ejercerá en todo caso como competencias propias, en los términos de la legislación del Estado y de las Comunidades Autónomas, en las siguientes materias:
a) Urbanismo: planeamiento, gestión, ejecución y disciplina urbanística. Protección y gestión del Patrimonio histórico. Promoción y gestión de la vivienda de protección pública con criterios de sostenibilidad financiera. Conservación y rehabilitación de la edificación.
Desde nuestro ayuntamiento no se establecen en el presupuesto partidas destinadas a políticas de vivienda, ni promoción publica, ni privada. No hay VPO desde 2003, que fue cuando dejó de estar Izquierda Unida en la alcaldía. En los años en que gobernamos se llevaron a cabo las últimas urbanizaciones y la subasta de solares públicos (por ejemplo: Urbanización campo de fútbol, Mercadona, Cerro las viñas…). Sin embargo, en 23 años de gobierno socialista no se ha tomado ninguna medida en materia de vivienda. El PGOU lleva sin desarrollo desde hace 23 años.
Se nos ocurre que se podrían adoptar, entre otras medidas:
- Tenemos un parque de viviendas vacías importante que podría dar lugar a acciones destinadas a incentivar la inciativa privada, bien para rehabilitar, o bien para conservar lo que existe.
- Se podría adaptar suelo para urbanizar solares destinándolos a la autocontrucción, por particulares o proyectos más ambiciosos fomentando las cooperativas de vivienda.
- El ayuntamiento recibe cesiones de terrenos que podría emplear en promociones de VPO, o en régimen de alquiler social, incluso destinarlo a autoconstrucción.
Si seguimos con las mismas medidas, seguiremos con los mismos problemas.
Por eso el 27 es importante que nos movilicemos por la vivienda, por el derecho a una vivienda digna. Porque esto ya no es una problema de otras personas, es un problema de todas y todos.
